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En profundidad: cómo tu bóveda permanece ilegible (4 min)

Por dentro: cómo tu contraseña maestra se convierte en una clave, por qué Heimlane solo almacena datos cifrados y cómo tu navegador y tu móvil se mantienen sincronizados.

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Esta es Alice. Banco, correo, fotos, trabajo: todo tras contraseñas. Heimlane Vault las protege en una sola bóveda y solo Alice tiene su llave. Primero, Alice crea su cuenta. Escribe su correo y elige su contraseña maestra. La regla de oro: NUNCA la olvides. Heimlane no la conoce y no se puede restablecer. Si se olvida, la bóveda quedará bloqueada para siempre. Esto es lo que protege su bóveda. Su contraseña sirve para crear una clave sólida y única. A ella le lleva un instante, pero averiguarla por fuerza bruta llevaría más tiempo que la edad del universo. Ese es el nivel de seguridad de su bóveda. Una contraseña maestra sólida hace una bóveda sólida. Su navegador también genera una clave de bóveda aleatoria. La clave de la bóveda cifra cada elemento que contiene. Y la clave secreta de Alice cifra la clave de la bóveda. Entonces, ¿qué guarda Heimlane en realidad? Su contraseña y su clave se quedan en su dispositivo. Su clave genera una huella de identidad criptográfica. La huella y la clave cifrada se guardan de forma segura. La plataforma Heimlane cifra la huella antes de guardarla. Los datos de Alice nunca salen de su ordenador sin estar cifrados. Nadie puede leerlos. Ni siquiera Heimlane. Después, Alice importa sus contraseñas. Cada elemento se cifra primero en su dispositivo. Y luego se guarda, aún ilegible. Cuando Alice necesita entrar en un sitio web. La extensión de Heimlane se lo pone fácil. Escribe su contraseña maestra para desbloquear la extensión directamente desde su navegador. Un clic y los campos se rellenan solos. Y lo mismo con el código de doble factor. Alice ha entrado, y solo tuvo que recordar una contraseña. Por supuesto, Alice también quiere sus contraseñas… …en su smartphone. En el móvil, su contraseña vuelve a crear su clave. Misma contraseña, misma clave: su huella coincide. La clave de bóveda cifrada se envía a su móvil. Y su móvil ya puede descifrarla. Sus elementos están disponibles, descifrados en su móvil. Su clave abre su bóveda… …en su navegador… …y en su móvil. Sus datos siguen siendo ilegibles, Para todos menos para ella.